¿Cómo surge este espacio?

Comenzamos como un grupo de investigación compuesto por colegas del ámbito de la salud y la educación hacia fines del año 1998. Preocupados por el alto nivel de fracaso escolar comenzamos a encontrarnos frecuentemente para analizar desde diferentes disciplinas lo que observábamos. Así coincidimos en una primera hipótesis de trabajo: “Sin Salud no hay Educación y sin Educación no hay Salud”. Desde entonces nos dedicamos a investigar caminos para una detección, diagnóstico e intervención temprana y/o precoz por parte de las instituciones (y sus actores) de la Salud, la Educación, Acción Social y la Justicia, quedando implícita la posibilidad de evitar o atenuar patologías y mejorar la calidad de vida de nuestra comunidad.

Partiendo de marcos teóricos en medio de la Ley Federal de Educación, realizamos una de nuestras primeras experiencias en investigación, poniendo la mirada sobre los viejos y nuevos directivos de la escuela pública más grande de la Zona Sur, siendo nuestro trabajo seleccionado para ser presentado en Cuba en el Congreso Argentino Cubano de Educación y, en el año 2000, un trabajo focalizado en “Salud Escolar” también seleccionado para un Encuentro Latinoamericano a realizarse en Mar del Plata (Bs. As., Argentina).

Durante nuestros primeros encuentros como grupo de investigación todo era debate y elaboración teórica con relevamiento de información cuali-cuantitativa. Las inquietudes que nos llevan a pensar y organizar este espacio, refieren a un contexto donde la insuficiencia de la atención pública en lo que refiere a Servicios de Salud y Asistencia Social, y donde las condiciones infraestructurales de la zona en que operamos, en estado de precariedad e insalubridad, hace evidente la necesidad de una intervención institucional y comunitaria, pero que deja por sobretodo en evidencia el abandono de esta población por parte del Estado. Esta es la razón que nos ha impulsado a la creación de este espacio; atender la demanda de las Escuelas públicas y de aquellos que no llegan al Hospital Público, o que esperan meses en una lista para ser atendidos. Considerando también, como agravante de esta situación, que en los Centros Barriales y Hospitales Públicos se brinda atención por tiempos imprudentes e insuficientes de 6 meses como máximo, al margen de la recuperación del niño o adolescente, sin tener en cuenta los resultados obtenidos y sin evaluar la necesidad concreta de su atención. La realidad concreta nos indico que debíamos crear un espacio donde la gente no esperara “eternamente” un turno y que, después de recibirlo al cumplir tres meses, fuera informado que su atención habría culminado por no ser un caso “tan grave”, y así dejarle lugar a otro paciente.

Este grupo se constituyó bajo la iniciativa de varios profesionales de realizar investigaciones y debates sobre las problemáticas emergentes -seleccionadas posteriormente para ser expuestas en congresos- poniendo la mirada en los agentes educativos y de salud analizando los factores -y actores- de atención para poder detectar tempranamente casos que con intervención adecuada evitarían patologías graves. Ante estas necesidades concretas, el grupo tomo la decisión de constituirse como entidad de Bien Público para crear un centro de Atención Integral en forma interdisciplinaria para atenuar y atender la demanda insatisfecha.

Luego de estar trabajando en equipo durante mas de tres años, vemos la necesidad de ampliar los espacios de atención del CIASI, expandiendo y profundizando el trabajo entre la Salud y Educación desde lo “interdisciplinario” enriqueciendo el abordaje y las estrategias a desarrollar con un colectivo profesional de trabajo, ya que no existen en la zona ni sus alrededores instituciones de estas características que den respuesta a la gran demanda que esta problemática genera y considerando además que somos hasta hoy uno de los pocos centros en el país que ofrece Atención Integral en forma interdisciplinaria.

La mayoría de los beneficiarios que se acercan pertenecen a familias de un nivel socioeconómico bajo o en estado de indigencia, siendo quienes padecen mayor desprotección y nivel de riesgo poblacional debido a las características habitacionales precarias, hacinamiento, necesidades básicas insatisfechas, con desempleo y problemas de disfuncionalidad familiar. La atención es brindada a niñas/os y adolescente entre 0-21 años y sus familias que residen en general en barrios muy carenciados y asentamientos, aledaños.

Nuestra propuesta pretende focalizar un cambio a partir de la implementación del trabajo interdisciplinario e Interinstitucional a través de la atención profesional integral, y no brindar meramente un servicio de auxilio, sin contextualizar el problema. Partimos de la idea de que toda problemática que presente el sujeto, no pertenece exclusivamente a un único campo, sino que es un problema mucho más complejo en el que todas las disciplinas deben trabajar holísticamente para que se produzcan logros concretos.
Uno de los objetivos de nuestra institución es investigar y publicar acerca de las patologías emergentes como resultado de las políticas Neoliberales aplicadas en estos últimos 20 años, indagar acerca de las consecuencias, marcas y huellas en nuestros niños y adolescentes, atravesados por nuestra escuela pública y por nuestros hospitales desbordados por la demanda.
Consideramos que lo particular y distintivo de nuestra institución consiste en conformar un espacio de reflexión sobre las prácticas en salud-educación, no como ámbitos de intervención independientes sino interrelacionados. Pensamos que es primordial alejarnos del paradigma estandarizado de las patologías, es decir, ver al sujeto como unidad y no un mero trastorno emocional, de aprendizaje, o del lenguaje, etc., sino como un sujeto que atraviesa un problema situacional y contextualizado, en tanto es parte de una realidad específica y un entorno familiar. La propuesta pretende superar la interdisciplinariedad.

¿POR QUÉ UN ESPACIO DE ESTAS CARACTERÍSTICAS?

Nuestro país, como resultado de la implementación de políticas neoliberales desde la década del 90, ha sufrido un progresivo deterioro en el sistema educativo y la salud pública –ambos, en cobertura y calidad- generando el aumento de la marginalidad social. La pobreza, la ignorancia y la enfermedad son factores que se potencian exponencialmente en los países subdesarrollados, dejando consecuencias en el desarrollo de la salud y educación. Bajo el principio de considerar la salud y educación como procesos unívocos para garantizar a los niños sus derechos elementales y a la comunidad una mejor calidad de vida, el CIASI armó un equipo que da respuestas eficaces a la necesidad de atención de una comunidad abandonada por el estado, quien tiene obligación de garantizarla.
Siendo éste un contexto difícil y a pesar del empeño de muchos profesionales, el alto nivel de fracaso escolar sigue siendo una problemática “instaurada” en el ámbito educativo donde el modo de intervención es imprudente al derivar tardíamente a los niñas/os y adolescentes. La detección tardía de patologías es un gran agravante de esta situación al dificultar y retrasar la inserción plena del sujeto en el proceso educativo, teniendo en cuenta además que muchos de nuestros establecimientos educativos no cuentan con Equipos de Orientación Escolar.

Creemos que otra dificultad para la resolución de los problemas de aprendizaje es la atención unilateral de las disciplinas que no permite la construcción de una herramienta que permita conocer al niño desde una escucha empática, motivo por el cual esta atención es conducente al fracaso. Así, pensamos que el ámbito escolar evidencia la falta de trabajo integral; que los programas y políticas para promover el desarrollo de los niñas/os y adolescentes son insuficientes o no promueven un verdadero cambio de intervención; que no hay coordinación entre los actores escolares y de salud para un enfoque interdisciplinario; y que si bien nuestra institución tiene una estrategia metodológica planificada para abordar este problema, consideramos fundamental no sólo el apoyo de nuestra tarea, sino el esfuerzo conjunto de la comunidad y organismos estatales. Esto, es un primer paso, consideramos también que para que esta reconstrucción sea viable, es preciso un compromiso eficaz y efectivo a corto y largo plazo.